| “Yo estaré contigo”.
Qué fuerza me da
saber que tu mano
en la mía está.
Por más que el camino,
Señor, que he de andar
oponga repechos
arduos a mi afán,
sé que en todo trance
tú conmigo vas.
Saber que te tengo
cercano, le da
ardimiento a toda
mi debilidad.
Qué gozo, qué aliento,
qué serenidad
vivirte tan cerca,
tener tu verdad.
“Estaré contigo”.
¡Qué fuerza me das! |