| -¿Cómo es posible nacer
cuando ya he nacido yo?
¿Cómo es posible nacer
de nuevo? - le preguntó
extrañado Nicodemo,
aquella noche, al Señor.
Azulaban las estrellas
las manos del Creador.
- Has de renacer del agua,
nuevo otra vez. ¿No nació
del Mar Rojo un pueblo entero?
- ¿De qué agua he de nacer yo?
- Del agua nace la vida.
Del agua pura de Dios.
Agua que se evaporaba,
agua que se evaporó,
llueve y renace de nuevo,
como en el árbol la flor,
en el ojo de una fuente,
borbollando, a pleno sol.
En odres nuevos, el vino
nuevo de la salvación
sellará definitiva
una alianza mejor,
y en ti nacerá de nuevo
la gracia misma de Dios,
como el agua del desierto
que de una roca saltó,
como nace una paloma
de un diluvio arrollador.
Nicodemo no entendía.
Nicodemo no entendió
Agua que se evaporaba,
agua que se evaporó. |