25769

 

Lo importante es saber que ya he tachado
con decisión los días que no supe
que eras tú mi señuelo,
que eras tú quien fluía bajo el puente
desde el que tanto tiempo
miré bajar tus trasparentes aguas.
Lo importante es saber que en mi velamen
aletea la luz
de tu aliento, Señor,
que mis deseos, mis afanes,
el viento que me impulsa, llevan siempre
la firma de los tuyos.

Has estado conmigo, como el árbol
a cuya verde sombra descansaba,
y no llegué, Señor, a sospecharlo.
Pero he llegado a tiempo
de despertar, por fin,
de aquel sopor. Ahora
tengo abiertos los ojos
cuando amaneces, cada día,
dentro de mí, y palpita intensamente
como un pájaro ciego, entre las manos,
el corazón sin fin de la alegría.
Que júbilo saber que estoy contigo.
Perdón, Señor, perdón, perdón mil veces
por hacerte esperar, ay, tanto tiempo.

San Francisco de Asís

San Francisco de Asís entre dos ángeles