18703

Escúchame , Señor.
Quiero que todas
las cosas hoy celebren
la fiesta de tu cuerpo y de tu sangre.
Sucede que tu nueva encarnación,
el nuevo injerto
en los frutos que aportan nuestras manos,
son signo del misterio en que te envuelves.

Que hoy vengan a tu mesa
todas las cosas.
Que comparezcan hoy todas las cosas,
las mismas cosas que a la luz, un día,
salieron de tus manos.
Que den culto a tu nombre la estrellas,
borrosas, inseguras,
que den culto a tu nombre las palabras
de nuestro idioma, los sonidos
que tejen nuestro canto,
donde hilamos con hilos
de fuego nuestra fe, que te den culto
nuestros libros mejores donde hurgamos
en la raíz de las cosas,
que te alaben los árboles,
los ríos, la ventana
que da luz y calor a nuestra casa,
que te alabe este mundo inabarcable
que te hace suyo,
viviendo tu palabra
en el pan que muñeron nuestras manos,
en el vino que adujo nuestra tierra.

Todo esta aquí para tenerte,
para ser más, para ser tuyos
como aquel día en que les tuvo prietos,
recientes, tu Palabra generosa.
Tránselos con la luz resucitada
de tu presencia innumerable,
viviéndoles de nuevo
en el pan que horneó nuestro cariño
y el vino del lagar de nuestra tierra.


El Buen Pastor. Kiko