Yo soy el camino, Jn 14,
6
Si Tú eres mi camino, si vas siempre
delante como el punto
brillante de una estrella, si preceden
tus pasos a los míos, cautamente,
para que no tropiece, cuidadoso,
para que no lastimen los guijarros
mis pies desnudos, mis pisadas ciegas,
si eres Tú siempre quien avanza entonces
como proa afilada y decisiva
sajando el negro piélago que extiende
bajo mis pies el hosco
temblor de su amenaza,
si eres Tú quien me avisa
que no tema, que avance
sin miedo, que sujete
la brida de mis años con dispuesta
resolución, no espero,
no espero más: levanto
mi frente hasta la limpia
luz que te envuelve, resucito
contigo a la mañana
que te vio resurgir como la blanca
paloma de un almendro. |