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Cuando el amo se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera. Lc 13, 25

Como eres tan joven y es urgente
dar con Dios prontamente, me intereso
en decir cómo y dónde.
De nada sirve guardar el secreto.
Escúchame y no dudes
en llevar a la práctica el intento:

Ábrele el corazón a Dios, si quieres
perderte en él como en el bosque el ciervo.
Toma la llave del amor, no pierdas,
por Dios, el tiempo.

No eres joven, hermano, date prisa.
Aprieta el paso y cuando ya estés dentro,
cierra la puerta y tírame la llave,
tírala lejos.

Sueño profético de Francisco. Cuadro J. Benlliure
"Francisco abrasábase en indecible amor hacia la Madre de Jesús,
porque nos había dado por hermano al Señor de la Majestad".
(2 Celano, 198)