Como eres tan joven y es urgente
dar con Dios prontamente, me intereso
en decir cómo y dónde.
De nada sirve guardar el secreto.
Escúchame y no dudes
en llevar a la práctica el intento:
Ábrele el corazón a Dios, si quieres
perderte en él como en el bosque el ciervo.
Toma la llave del amor, no pierdas,
por Dios, el tiempo.
No eres joven, hermano, date prisa.
Aprieta el paso y cuando ya estés dentro,
cierra la puerta y tírame la llave,
tírala lejos. |