| Comenzad, hermanos,
comenzad, por fin.
No queráis anclaros
como el colibrí,
pasmado en su vuelo,
escarpia sutil
clavada en la nada.
Importa partir
por el aire claro,
por la tierra gris,
paso a paso, a golpes
de esfuerzo, hasta abrir
de amor una fuente sedienta
que nazca de ti
y llene de Dios los trigales
del hombre, confín a confín..
Comenzad, hermanos,
comenzad por fin.
Mirad a lo alto.
Os espera allí
quien puso una estrella al camino
una tarde gris,
y se fue, sangrantes
sus manos, por ti.
Mirad esa estrella
en el cielo añil.
No vive su vida
quien la entierra aquí.
Tended a lo alto
con vuelo pausado y sutil
Comenzad, hermanos,
comenzad, por fin.
Teruel y abril de 2005 |