|
|
![]() |
|
11166 |
Fr. Hermann Schalück,
Llenad la tierra con el evangelio de Cristo,
p. 49
El hecho de mantenerse firmes en la fe a la Iglesia no privó a Francisco de la libertad para buscar y consolidar la forma de vida evangélica que “el Altísimo mismo le reveló que debía vivir” (Testamento, 14). Se comprende su valentía en asumir una forma de vida tan pobre y humilde que llegó a provocar un cierto temor en las autoridades eclesiásticas, que intentaron persuadieron a recorrer “caminos más sencillos” y hasta le sugirieron que se pasara a la vida monástica o eremítica (1Cel 13a). Con humildad, pero con firmeza, Francisco rehusó tales consejos y solicitó a la Iglesia la aprobación de su forma de vida. La Providencia viene en ayuda de
los hermanos congregados en el Capítulo de las esteras.
|