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22010 |
...DEL RELATO PERTENECIENTE A LOS ARTÍCULOS
PROPUESTO POR EL P. JUAN PÉREZ LÓPEZ, PROCURADOR EN LA CAUSA
DE BEATIFICACIÓN DE LOS MÁRTIRES
Estre documento no pasa de ser sino una muestra de las numerosas obras
de arte desaparecidas en el transcurso del tiempo, en momentos cruciales
como fueron el despojo a que son sometidos convento e iglesia por las
tropas napoleónicas, la larga desamortización, en que desaparecen,
entre otras cosas notables, la reja de forja del presbiterio y el artesonado
del salón de los terciarios, hoy en Santa Bárbara, California,
y finalmente, la guerra civil de 1936, con pérdidas de toda índole,
como las imágenes y varios cuadros, entre tablas y óleos.
Artículo décimo séptimo: que en la susodicha sacristía
de la iglesia, figuran dos antiquísimas imágenes de los
beatos mártires, con signos parejos de su santidad y martirio,
que conllevan un título descriptivo de los beatos, cuya antigüedad
la atestiguan testigos bien informados, que aducen causas y circunstancias
que demuestran tal antigüedad, como ya quedó dicho. Y esto
es igualmente verdadero y patente, como quedó dicho arriba.
ARTÍCULO 17 DEL RELATO B, CON QUE SE RESPONDE AL ARTÍCULO
CORRESPONDIENTE DEL RELATO A, PROPUESTO ANTERIORMENTE POR EL P. JUAN PÉREZ
LÓPEZ
Sobre las cosas contenidas en este artículo, afirmo haber contemplado
y venerado muchas veces dos imágenes que existen en la sacristía
del Convento de San Francisco de esta ciudad, que figuran, pintadas en
la pared con colores blancos y oscuros, en el sitio en que los sacerdotes
se visten las vestiduras sagradas para celebrar la eucaristía,
en cuyas manos llevan palmas y unas dagas que les hieren el cuerpo, expresando
así su calidad de mártires. Y asimismo, llevaban un halo
luminoso en torno de sus cabezas, con una frase con que el pintor fijaba
la fecha en que hizo el cuadro, de modo que a los pies del beato Juan
dice: año; y a los pies del beato Pedro, 1526. Sobre las cabezas
de uno y otro, se leía el siguiente epígrafe: Beato Juan
sacerdote, beato Pedro laico, y en la mitad del cuadro, entre uno y otro
del pintor aparecían las imágenes de Cristo crucificado,
y de pie, junto a la cruz, santa María Virgen y Juan evangelista.
Esto es manifiesto y público y notorio.
Nota. Véase León Amorós
Payá, en la revista Teruel, nums. 15-16, 1956,
pgs. 110 y127

Luz penetrando por las vidrieras

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