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Santiago Sebastián. - Carlos Ruiz de la Vega, Teruel, núm.53, Teruel 1975, pp.37-37)

Noticia histórico-artística

El arzobispo de Zaragoza don García Fernández de Heredia, cuyos restos reposan en el sarcófago que hay al lado del evangelio del presbiterio, fue el mecenas de la noble fábrica gótica. En la visita que hizo a Teruel, en 1391, determinó la construcción de la iglesia actual y la ampliación de la casa con nuevos claustros; se empezaron las obras en 1392, durando exactamente un decenio; además de los trabajos voluntarios de muchos devotos, se invirtieron en la obra unos 100.000 escudos. La obra fue realizada por los maestros Conrat Rey y Gonçalo de Vilbo.

Se trata de una iglesia de amplia nave con capillas laterales entre los contrafuertes, correspondientes a sus siete tramos; las capillas son poco profundas, de planta rectangular y con nervios en diagonal que se apean en ménsulas figurativas. La capilla mayor está cerrada por una línea pentagonal. De sus fachadas, la más interesante es la de los pies, con portada entre pilares acabada en pináculos; la triple arquivolta se apoya en baquetones de capiteles decorados con trepado vegetal, animalitos y blasones del fundador. El gablete exornado de cardinas y flanqueado por las armas de los Heredia, resalta sobre un fondo de arquería ciega. Destruidos los retablos de la iglesia durante los días de la ocupación roja, el actual mobiliario de la iglesia ofrece poco interés y sólo mencionaremos algunos lienzos.

Los Santos Mártires. Terracota. Fr. Conrado Lucas

Nota

En honor de la verdad, hay que corregir la indicación de que los retablos carecen de interés por su novedad, alegando los autores de esta interesante descripción de la iglesia, que fueron destruidos durante la ocupación roja. No hay tal: los retablos se han conservado íntegros, a pesar de la doble ocupación de unos y otros.

Son los mismos que, tras los días infaustos de la desamortización -cuando sí desaparecieron los antiguos retablos, como el barroco del altar mayor, cuyas capitulaciones reproducimos en esta página wed, y los laterales, algunas de cuyas pinturas se aprovecharon en el del Pilar-, dieron los religiosos en confeccionar de nuevo, en 1903.

A la casa Bellido de Valencia pertenece el altar mayor es obra de la casa valenciana Bellid, y las capillas laterales, del religioso franciscano Salvador Pelufo, para las que se contó con la ayuda económica de algunas familias señoriales, bienhechoras del convento, cuyos escudos permanecen en dichos retablos.